MODO MESA: NANÁ, UN REFUGIO CÓMODO Y CON BUENA COMIDA EN VICENTE LÓPEZ

#ModoMesa, el programa de HSBC Premier Mundo Epicúreo que premia a los comensales que se desconecten de sus teléfonos para conectarse con los sabores y los momentos, nos llevó en esta ocasión a Naná, un pequeño restaurante donde se comen platos variados y ricos en un ambiente que invita al disfrute.

por MÁXIMO PEREYRA IRAOLA


Hace ya seis años, las hermanas Sofía y Paula Reynal decidieron fundar en Vicente López un restaurante con una propuesta simple: comida rica, variada y estacional en un lugar tranquilo, cómodo y bien luminoso, de esos que invitan a quedarse durante horas hablando con amigos, o compartiendo un buen momento en pareja, o trabajando. Naná cumple con todas esas premisas, y entre los comensales presentes cuando vamos a probar la carta para escribir esta nota, se encuentra una pareja joven almorzando, una un poco más adulta hablando animadamente, un grupito afuera tomando cocktails y picando varias cosas, y algún que otro estudiante y freelancer en mesas independientes, con café y porción de torta.


Naná es moderno, limpio; el lugar está muy bien armado y decorado, y lleno de rincones "instagrameables", pero el foco claramente está puesto en la comida. Los productos son orgánicos y de estación, y se nota que llegan al plato después de haber sido cuidadosamente elegidos y tratados con amor, como corresponde.

Como siempre, arrancamos con algunas entradas: Halloumi a la plancha con berenjena ahumada, pak choi, castañas, mayonesa de ají amarillo y pickles de cebolla (muy, muy rico); y langostinos marinados en jengibre y naranja con mousse de palta, ensalada de hinojos braseados y mango, espectaculares.

A la hora de los principales, pedimos el arroz Formosa de langostinos -de nuevo langostinos, sí: nos gustan mucho-, que traía hongos, calamares, puerro, espinaca y panceta, y era una delicia. Luego, por recomendación de la casa, probamos el ojo de bife con cake de papa y provoleta (!), criolla de naranja y kale. Tremendo. Acompañamos cada uno de estos platos con un buen vino de Catena Zapata, con el que es difícil errarle al maridaje.

Finalmente llegaron los postres. Primero, un Key lime pie imperdible con crema y escamas de coco costado; después, una crema catalana con galleta de coco y almendras. Ambos exquisitos.

Recomendamos que vayan a Naná para desconectarse un rato y para comer bien y con tiempo, que nadie los apura. Es un buen lugar para almorzar y cenar, pero también para desayunar y tomar el té (las tortas son excelentes). Como siempre, lo más importante es que se desconecten, se olviden de puertos USB y barritas de Wi-Fi, y se reencuentren por un rato con el placer. Si son clientes HSBC Premier, aprovechen para seguir nuestro consejo y guarden bien sus teléfonos. Serán recompensados.


wwww.nana.com.ar
Pres. Hipólito Yrigoyen 499, Vicente López
Tel: +54-11-4837-9220
Abierto de lunes a sábados de 8:00 a 01:00 hs.

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