Club 31 presenta su nuevo menú anti-frío, lleno de texturas y colores

En la planta baja del hotel Recoleta Grand, la nueva carta de noche de Club 31 Bar & Resto mantiene su sofisticación a la vez que propone nuevos sabores y experiencias.

por MÁXIMO PEREYRA IRAOLA



Ya hemos hablado varias veces de Club 31 Bar & Resto, uno de nuestros espacios preferidos en Recoleta, ubicado en el hotel Recoleta Grand. Con propuestas que van desde opíparos desayunos hasta noches de sushi, pasando por eventos especiales y tés espectaculares, este lugar vive renovándose.


Recientemente, de hecho, el restaurante refrescó su diseño y ambientación, con nuevas sillas y mesas que invitan a pasar horas en el salón que además cuenta con nuevos murales y tapizados, además de una nueva biblioteca que agrega al lugar un tono más ameno e íntimo. Los cuadros, en armonía con la paleta de colores de los murales, evocan distintas ciudades e hitos del mundo, y dan cuenta de la proyección internacional de la carta de Club 31, que es, después de todo, de lo que queremos hablar.


El nuevo menú de noche del restaurante tiene varias opciones preparadas con carnes de todo tipo y verduras de estación. Los platos llegan a la mesa en una explosión de colores otoñales que ruegan sacar al menos un par de fotos (esto de las fotos es inevitable, lo sabemos, pero ¡no dejen que la comida se enfríe!).


Comenzamos, como se debe, por la entrada, y pedimos una recomendada por la casa: la berenjena ahumada con romesco, salsa de yogurt, pickles de pepino, 
apio y verdes. Si desconfían de los sabores ahumados, no teman, porque están muy bien balanceados en este plato.


Vamos a comer más de un plato principal, decidimos, y así optamos, primero, por el confit de cordero en croûte de hierbas, pesto de menta y puré de coliflor ahumado. Se deshace en la boca y se lleva bien con casi cualquier vino. Después pasamos al pescado, en este caso una grandiosa trucha con un duxelle de hongos, puerro en varias texturas y una lactonesa cítrica muy interesante. El plato es verde en el mejor de los sentidos (basta con ver la foto para entender) y el puerro se luce a la par de la trucha.


Casi pediríamos de nuevo la trucha, o hasta el cordero, pero decidimos sacar mayor provecho a la visita y decidirnos en cambio por una tercera carne, esta vez un ave: el magret de pato, hecho durante un buen tiempo y a baja temperatura, llega servido junto con un gastric de uva, puré de cabutiá y naranja, y chips de calabaza. Este plato, imaginarán, es naranja, y al lado de la trucha bien podría ser parte de alguna instalación en algún museo. Que vivan los colores y las texturas.


Una entrada, tres principales... dos postres. El primero está hecho con café y chocolate, helado de mascarpone y frutos rojos, y es imponente. El segundo, más liviano pero no por eso menos merecedor de ser pedido una y otra vez, es un postre de cítricos con una base de bizcochuelo, cremosísimo y fresco.


Antes de irnos, nos comentan que Club 31 vuelve en breve a los jueves de sushi, una muy recomendable salida nocturna con menú libre y copa de bienvenida. Hay que estar atentos además a las noches, mediodías y tardes especiales, que se celebran a menudo. Por lo pronto, elijan una noche y vayan a comer como reyes.




Av. Gral. Las Heras 1745

Reservas: +5411 4129 9880 



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