4 vinos de cepas raras

Hoy les traemos un cuarteto de cepas no tradicionales para Argentina, pero que son muy comunes en otros lados del mundo. La gracia de tenerlas en nuestro suelo es que nos da cuenta de la enorme versatilidad que tienen el terruño argentino y nuestros enólogos, que se le animan a casi cualquier tipo de uva.

por ANA PAULA ARIAS


VINITERRA CARMÉNÈRE

VINITERRA - LUJÁN DE CUYO, MENDOZA

91 PTS.




Los que han ido a Chile no sólo a comprar televisores y zapatillas y se han dado una vuelta por Santiago, seguramente saben que la Carménère es la cepa bandera. De este lado de la Cordillera, un poco con la esperanza de que nos salga mejor y otro poco con una admiración inconfesable, hacemos nuestra versión: deliciosa, jugosa, fácil de beber y con una muy buena relación precio-calidad.


TINTO NEGRO SANGIOVESE

TINTO NEGRO - LUJÁN DE CUYO, MENDOZA

90 PTS.





Otro de los que nos gusta recomendar porque sabemos que le va a encantar a quien lo pruebe. Esta cepa típica de la Toscana acá tiene una versión menos dura, más ligera, frutada e ideal para acompañar pastas con tuco. Y otro tip: por sus propias características es también un muy buen acompañante de la pizza napolitana, ñam.


LUIGI BOSCA GEWÜRZTRAMINER

LUIGI BOSCA - MAIPÚ, MENDOZA





¿Gewurzqué? Se pronuncia guebóstraminer y, a diferencia de su nombre, es una cepa súper amable. Para los amantes de estilos como el del torrontés la gewürztraminer llegó directamente de Alsacia para brindarles una alternativa un poco más exótica, sí, pero igual de bebible. Es dulce y elegantísima, y va muy bien con una buena tarta de manzanas con canela y clavo.



LAS PERDICES ALA COLORADA ANCELLOTTA

LAS PERDICES - LUJÁN DE CUYO, MENDOZA

93 PTS.





Al principio la tanada nos genera dudas, pero eso es solo antes de probarlo; una vez abierto este vino es peligrosamente rico. Notas típicas del roble, junto con unos frutos rojos maduros, hacen que sea la ostia. Tiene, además, un lindo potencial de guarda.



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